Bris Lemant | Fotografia Emocional

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Es aquí, donde puedes ponerte en contacto conmigo

En Primer lugar, me gustaría que me explicarás un poco como eres, como es tu pareja, lo que buscan y cuáles son sus inquietudes o sus dudas.

Como quieren que sea su boda o como llegaron hasta aquí. Ya sabes… un contacto que nos permita dar un primer paso.

Envíame algo más que un “Hola, ¿Qué tal?, ¿Qué precio tiene?” o el “¿Tienes libre el sábado?” …

Porque para hacer un buen trabajo necesitamos entrar en confianza, conocernos… Tomar un café…

Si han decidido casarse y les gustaría contar conmigo para sus sesiones de fotos, es recomendable contactarme cuanto antes, para que las fechas no coincidan con otra boda. Más aún si han previsto casarse en la temporada alta de bodas, ya que solamente hago una boda al día.

También me puedes contactar por telefono: 670 99 75 16

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Si quieres saber y cómo llegue a la fotografía

… tengo 40 y pico años y llevo 25 años en Tenerife (que se dice pronto 😉

Llegue a la fotografía de forma casual, realmente fue la pasión quien me llevo a ella.

Un laboratorio en casa,

Debido a que mi padre era aficionado a la fotografía, crecí rodeado de carretes de fotos Fuji y Kodak y de cámaras de fotos Rollei y Leica.

Me acuerdo perfectamente del olor ácido de los productos de revelado que conservaba mi padre en un cuarto oscuro, su laboratorio… Y de cómo lo tenía organizado, donde estaban las cosas prohibida de tocar y las que si me dejaba jugar con ellas. Me acuerdo perfectamente de la luz roja… Esa luz roja que indicaba que no podías ni entrar, ni salir del cuarto oscuro mientras estaba encendida… Abrir la puerta y dejar entrar la luz natural era como un acto malvado… rompiéndose el encanto de la magia.

Mientras, con esos ojos de niño, yo observaba a mi padre revelar sus fotos. Poco a poco las sombras, los grises, los negros aparecían mientras él bañaba la hoja blanca en diferentes líquidos… lo atribuía a que mi padre tenía súper poderes… Al fin y al cabo… Ya estaba salpicado por ese universo…

Sin embargo, en los años 70, tener un laboratorio en casa era poco frecuente. Hoy en día, todos tenemos móviles o tablet que sacan y mandan las fotos al otro lado del planeta en una décima de segundo. Las cosas cambian… evolucionan…

Siempre querremos fotos…

…Bueno, más bien es el proceso el que ha cambiado y la manipulación de los aparatos que usamos…

Hay 2 cosas que no cambiaron nunca:

– El por qué hacerse la foto…

– El deseo de hacerse foto.

Ambas están muy íntimamente liadas… y ambas están motivadas por el RECUERDO… no queremos que se nos escape este segundo, este instante, este momento de felicidad… Queremos hacer inagotables los momentos de bienestar, de alegría, de embriaguez emocional… Con el paso de los años envejeceremos, pero el recuerdo quedará ahí… en la memoria… y las fotografías que se han hecho entonces serán la prueba de que TODO EXISTIO.

Viví en Francia hasta los 22 años. Desde entonces resido felizmente en Tenerife. Trabaje durante 20 años en diferentes empresas, en negocios propios y como comercial (para estar siempre conociendo lugares y gente…)

Mi vida durante estos últimos 20 años fue envuelta en números, resultados, cifras, objetivos, beneficios… y me daba cuenta de que no todo podía ser financiero, monetario, no todo son porcentajes, o cuentas… hay algo más que vivir rodeado de números… Hasta que un día, decidí cambiar de rumbo y hacer de mi pasión mi trabajo…

Claro está que sin dinero la vida es algo más complicada de llevar, aun así, hay cosas más importantes y cosas más necesarias para el ser humano.

Hay cosas que hacen, dan y transmiten bienestar, paz, emoción… Estoy hablando del amor y de la felicidad. Es el estado en el que uno debería de estar toda su vida. Y yo, más que hablar de ese estado, mi oficio es retratarlo…

Antes de dedicarme a la fotografía de boda, experimenté diferentes variantes de la fotografía (paisajes, macro, deportes, arquitectura, con modelos), y varias técnicas de correcciones y retoques de imágenes…

De todas estas opciones, la que más me llamó la atención y captó mi interés, fue la fotografía de personas, de seres auténticos, sin artífices tecnológicos, ni trucos, ni engaño… La simplicidad en estado puro, la verdad verdadera.

Fue en la fotografía de boda que pude reflejar sencillamente la pureza de los sentimientos.

Es apasionante poder reproducir en fotos las emociones de las personas… Y, ¿qué mejor tema por retratar que el amor? …la fusión de unos corazones, las miradas entregadas de personas enamoradas…
Por eso me especialicé en fotografía de boda y debo de reconocer que no me equivoque. ¡Trabajar con gente feliz se contagia!!!
Tengo el oficio más bonito del mundo… Eternizo momentos de felicidad. El resultado perdurará mientras las personas vean las fotos, sus fotos… y recuerdan ese bonito día, ese imborrable momento, ese pasado no tan lejos y maravilloso… ¿Hay algo mejor que llenar la gente de alegrías?

Para hacer un buen trabajo necesitas técnica, un ojo entrenado, un espíritu previsor, empatía, comprensión, calma, estar seguro de sí mismo, ayudar y asesorar…
Mi oficio es capturar momentos de la vida que hagan sonreír, reír y tal vez llorar, porque somos emoción…

autoretrato Bris Lemant

por su visita...

Espero conocerles