Comunión Tenerife Hugo
Hugo disfrutó su sesión como si fuera una aventura.
El buen tiempo nos permitió jugar con la luz, con sus gestos naturales y su alegría contagiosa.
Reímos y aprovechamos cada rincón del entorno exterior.
La playa nos esperaba al final del día, donde la puesta de sol creó el escenario perfecto para inmortalizar su mirada curiosa y llena de vida.
Un día inolvidable.